Con estas hojas no solo hacen crecer su cabello, también evitan que tu pelo se caiga y lo repara…

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El cuidado del cabello puede ser algo que requiera de mucho tiempo y también de mucha inversión, ya que se requieren de muchos tratamientos para poder tenerlo como uno desea.

Pero en esta ocasión te daremos a conocer un tratamiento natural, el cual tiene que ver con la guayaba, una fruta que cuenta con innumerables beneficios, pero lo que tal vez muchas personas no saben es que sus hojas son ideales para detener la caída del cabello y volverle su brillo y fuerza.

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Te invitamos a que continúes leyendo este artículo para que te enteres como debes usar las hojas de guayaba para tu cabello.

Cómo usar las hojas de guayaba para tu cabello

Las vitaminas B y B2 presente en las hojas de guayaba favorecen el crecimiento del cabello y reparan células y tejidos.

La industria cosmética y de higiene personal incluye dentro de sus productos cosméticos la guayaba por sus beneficios para la piel y el cabello.

¿Cómo utilizar las hojas de guayaba para el cabello?

  • Hervir en un litro de agua un puñado grande de hojas de guayaba durante media hora y dejar enfriar.
  • Lave el cabello normalmente y haga un último enjuague con el agua resultante del hervor.
  • También puede tomar algunas de esas mismas hojas y frotarlas en el cuero cabelludo. Deje actuar durante toda una noche, cubriendo con un gorro de plástico y lavar por la mañana de manera habitual.
  • Este tónico natural contribuye a fortalecer el cabello desde las raíces y a darle brillo y suavidad.

Listo, así de fácil puedes preparar las hojas de guayaba para darle vitalidad a tu cabello.

Tips para tener un cabello perfecto

Cepillarte todos los días.

¿Quieres que tu pelo crezca rápidamente? Entonces, deberías hacerte amiga del cepillo. Este truco es facilísimo: para tener el pelo sano y lindo, peínalo al menos 3 veces al día, una de ellas antes de irte a dormir. Esto estimula la circulación sanguínea del cuero cabelludo y contribuye a un crecimiento saludable.

Enjuagarte con agua fría.

Grábalo en tu memoria: el enjuague debe ser con agua medianamente fría o, a lo sumo, tibia. No quiere decir que te tengas que dar una ducha helada, se trata simplemente del último enjuague. El agua caliente daña el cuero cabelludo, haciendo que el pelo se vea seco y sin brillo. La fría, en cambio, sella las cutículas, dejándolo mucho más brillante y sedoso, ya que refleja mejor la luz.

Olvídate del secador.

La exposición al calor puede resecar el pelo y hacer que, a corto o a largo plazo, se vuelva opaco y sin vida. Por eso es importante no ser adicta al secador (un poquito no se le niega a nadie). Lo ideal es secarlo con aire frío o tibio y en pequeñas secciones por poco tiempo. Es decir, no apuntar el secador fijamente sobre un mismo mechón y no moverlo. ¿Consejo?. Intenta usar secadores con tecnología de iones, ya que producen un menor daño.

 

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