¡La negatividad es contagiosa! Puede ser peor que cualquier otro virus.

curiosidades 67 Visitas

¿Las actitudes y los estados de ánimo son contagiosos? Si, si lo son. Mientras más permanezcamos expuestas a ellas son mucho más contagiosas.

Seguro que conoces a alguien que está siempre de mal humor. Es complejo que algo que le suceda a lo largo del día, tenga algún punto de vista positivo.  Un carácter irritable, comparativas victimistas, negatividad.  Pues esta actitud en esa persona, se transmite y se contagia.

Tanto las actitudes como los estados de ánimo, son contagiosos. Si tienes la mala fortuna de tener cerca de una persona de este tipo, tienes que aprender a protegerte por que resultan ser contagiosos, y más aún cuando permanecemos expuestos a ellos durante mucho tiempo.

Científicamente, el contagio nos llegará ya que las neuronas espejo o cubelli, fundamentales para la empatía y para poder ponernos en el lugar de los demás realizan su función de esta forma.  Esta habilidad es positiva, pero también tiene un impacto negativo, porque podemos propagar fácilmente la negatividad de quienes nos rodean.

 

La negatividad genera más negatividad

Un estudio realizado por la Universidad de Indiana ha revelado que las opiniones de los demás nos afectan e influyen en nuestro comportamiento, aunque no queramos ni sepamos admitirlo. Los científicos han probado que  las opiniones negativas tienen un gran impacto y generan un cambio de actitud en comparación con las opiniones positivas. El estudio científico ha estudiado las opiniones de un numeroso grupo de personas en relación a productos.  El experimento consistía en compartir las opiniones tanto positivas como negativas compartidas con el resto de los grupos que participaban en el estudio.

Fruto del estudio y análisis, se comprobó que las opiniones negativas, influyen en las actitudes de las personas que participan en el experimento, haciéndoles sentir aún peor.

Otros resultados obtenidos es que las opiniones negativas influían en los que antes tenían una actitud positiva, siendo además los más susceptibles a las influencias de las opiniones negativas. La interacción de las personas con aquellos que tenían una opinión negativa, fortalecía esta opinión y la polarizaba.

Las personas, que su  estado de vivencia es constantemente pesimista y esa negatividad no solo afecta a sus propias vidas, sino que termina afectando a la vida de las personas que están a su alrededor. Los expertos, atribuyen ese estado de irritabilidad e insatisfacción con ellas mismas a un problema de visión que los hacen ser víctimas de sí mismas, al pasarse el día sufriendo por su desencanto continuo y por una visión de la realidad que experimentan muy irreal. Este nivel de baja autoestima, en ciertas ocasiones desencadena en una auténtica depresión.

Este tipo de personas, constantemente ven el vaso medio vacío, suelen ser desconfiadas en las relaciones e incapaces de disfrutar de lo bueno que tienen a su alrededor.

 

La tristeza se propaga como un virus

Los psicólogos de la Universidad de Harvard han analizado el vínculo entre los estados emocionales y los modelos relacionales. No tuvieron en cuenta las emociones espontáneas o compartidas que a menudo experimentamos cuando compartimos las mismas experiencias con otras personas, sino que se centró en el impacto de los cambios emocionales que afectan los estados afectivos de las personas más cercanas a nosotros.

Han descubierto así que existe un “patrón de propagación”, como para los virus, y que las fuentes de contagio son mayores en el caso de la tristeza que la felicidad. En otras palabras, cada amigo feliz aumenta nuestras posibilidades de ser felices en un 11%, pero solo necesitamos un amigo triste para duplicar nuestras posibilidades de ser infelices.

Estos psicólogos concluyen que las emociones negativas son como la gripe: cuantos más amigos tengas que padezcan gripe, mayores serán las probabilidades de infectarse, lo mismo se aplica a la tristeza y la desesperación.

 

También la hostilidad y el mal humor son contagiosos

Rápidamente percibimos el mal humor y la hostilidad, y tan pronto como lo hacemos, algo cambia en nuestro cerebro, cambia nuestra forma de percibir el mundo. Interpretamos las interacciones más groseramente, y esto nos hará asumir la misma actitud que terminará difundiéndose.

Esto fue demostrado por psicólogos de la Universidad de Florida que pidieron a un grupo de personas que asistieran a una reunión con un compañero asignado al azar. Descubrieron que aquellos que habían estado expuestos a actitudes groseras eran más propensos a ser groseros con su próxima pareja. Y lo interesante es que esta actitud podría durar toda una semana.

En un segundo momento, pidieron a los participantes que identificaran las palabras en una serie de letras confusas. Vieron de esta manera que aquellos que habían sido expuestos a una actitud grosera eran más propensos a encontrar palabras relacionadas con emociones negativas.

Esto muestra que las interacciones que mantenemos actúan como un filtro, por lo que si estamos expuestos a interacciones negativas, tenderemos a analizar todo desde un punto de vista más negativo y eso es exactamente lo que veremos.

 

Rodéate de personas que sacan lo mejor de ti

Incluso si no lo queremos, los estados de ánimo de las personas que nos rodean pueden terminar teniendo un gran impacto en nuestras emociones y actitudes. Los estados de ánimo de las personas que nos rodean terminan teniendo un gran impacto en nuestras emociones y actitudes. Todos tenemos un amigo o amiga o familiar que se queja todo el día y que su forma de ser, pueden terminar teniendo un gran impacto en nuestras emociones y actitudes.

La buena noticia es que cuando somos conscientes del hecho de que existe un contagio emocional, podemos actuar como equilibradores de jugadores al alentar a los demás a centrarse en el lado más positivo de las cosas.

Por ello debes de elegir bien a quien tienes cerca por qué estar constantemente expuestos al mal humor y la negatividad nos terminará por pasar factura y revisarnos a nosotros mismo, para ser o convertirnos en personas con quienes los demás puedan percibir una energía positiva.

Si te gusto este articulo, compártelo con tus amigos y familiares. No olvides dejar tu opinión en comentarios.

SHARES
Comparte en FacebookShareTweet en TwitterTweet

Comentarios